El gobierno no logro sellar la paz cambiaria, ni los 90 días de tranquilidad que eran indispensables para poder cerrar las metas de inflación, fiscales y monetarias. Esto desarticulo todas las hipótesis de un invierno y primavera tranquilos. Los cambios en la presidencia del Banco Central trajeron consigo expectativas muy positivas, ya que se anunció una reforma estructural que nunca habíamos escuchado, y lamentablemente todo quedo en anuncios.
El plan de capitalización del Banco Central esta caído, la tasa de interés nunca bajo, y el desarme de lebac que parecía una buena noticia, fue nocivo ya que genero una alta volatilidad en el mercado, y no logro el objetivo de bajar la tasa de interés, pero sí de devaluar al peso.
El Banco Central se comprometió a reducir las ventas de dólares diarias de U$S 100 a 50 millones de dólares, luego dijo que no vendería más dólares, y ahora vende dólares con autorización del FMI cuando lo dispone arbitrariamente.
En síntesis, en el Banco Central no hay una regla monetaria, por ende, todo queda librado al Estado de ánimo del mercado y del presidente del BCRA.
Hay un rumor de mercado que indicaría que llegarían unos U$S 15.000 millones adicionales para apuntalar las reservas, generar confianza y restablecer la calma. El anuncio luce auspicioso, pero el rumor no detuvo la venta de bonos y acciones, menos aún la compra de dólares en el mercado.
Para poder ingresar en un escenario de estabilidad monetaria, necesitamos que el Banco Central defina la regla monetaria, deje de actuar arbitrariamente, y logre estabilizar al tipo de cambio por 90 días. Si esto no ocurre, el mercado seguirá comprando dólares, y su cotización seguirá reptando a la suba.
La mayoría de los analistas de mercado, equivocamos el diagnostico, muchos suponíamos que el gobierno tendría más eficiencia para manejar los créditos que le otorgaron, que sería astuto a la hora de asignar los recursos, y que el Presidente de la Nación podría seducir a la clase empresarial e inversores que inviertan en la Argentina. Nada de esto ocurrió, el dólar esta intratable, no hay confianza, y la incertidumbre invade a los agentes económicos.
El mercado está optando por 3 caminos, el primero es comprar dólares, algo sencillo y que deja conforme al que los adquiere, dice que con los dólares puede dormir tranquilo. En segundo lugar, los agentes económicos retienen mercadería, lo que implica una suba especulativa de los precios, ya que los bienes de cambio pasan a ser escasos, y esto empuja una suba de precios en el corto plazo. En tercer lugar, el que tiene un excedente compra propiedades, ya que la escritura lo deja dormir tranquilo.
De las tres alternativas enunciadas, la única dinamizadora de la actividad económica es la compra de propiedades nuevas en pozo. La compra de dólares y retener mercadería son opciones que le generan al país más recesión incertidumbre y volatilidad de precios (inflación).
En este contexto el gobierno nacional no sale a disipar las dudas que tienen los agentes económicos, que se vuelcan masivamente al dólar. Esto genera una subvaluación de los títulos púbicos y las acciones.
Entre los títulos públicos traemos el caso del Bonar 2020, el bono vales U$S 103 dólares. Paga renta de U$S 4,00 el 8 de octubre próximo, U$S 4,00 el 8 de abril e 2019, U$S 4,00 el 8 de octubre de 2019, U$S 4,00 el 4 de abril de 2020 y U$S 4,00 el 8 de octubre de 2020, momento en que te devuelven los U$S 100 de valor nominal del título.
En resumen, invertís U$S 103,00, y en 2 años y un mes te devuelven U$S 120,00. Esto implica una tasa de retorno del 8,2% anual, si le detraemos le impuesto a la renta financiera te queda en 7% anual en dólares. No parece poca renta.
En materia de acciones hay tres bancos que se llevan la mitad del volumen que realiza cotidianamente la bolsa, estos bancos sufrieron una fuerte caída desde diciembre a la fecha. Esta baja es más pronunciada en dólares, lo que los hace más atractivos a mediano y largo plazo.
Banco 31/12 /2107 hoy Diferencia
Grupo Galicia 130,0 76,1 41,5%
Banco Macro 220,0 135,2 38,5%
Grupo Supervielle 112,6 38,0 66,2%
De los tres bancos el que tiene mejor relación precio utilidad es el Grupo Superville, que recupera la inversión en apenas 7,1 años, mientras que Grupo Galicia, recupera la inversión en 10,6 años.
Banco Valor Ganancia Recupero
Grupo Galicia 113.500 10.681 10,6 años
Banco Macro 92.146 12.268 7,5 años
Grupo Supervielle 17.447 2.468 7,1 años
Si medimos la relación valor de mercado versus patrimonio, el que tiene la menor relación es Grupo Superville que es de 1,14 veces el patrimonio, mientras que Banco Macro y Grupo Galicia tiene una mayor relación valor de mercado versus patrimonio.
Banco Valor Patrimonio Relación V/P
Grupo Galicia 113.500 46.756 2,42
Banco Macro 92.146 50.146 1,83
Grupo Supervielle 17.447 15.345 1,14
En la actual coyuntura, el más castigado es el Banco Superville, dado que está muy expuesto en el exterior, tiene menos tiempo en el mercado, y probablemente menos gimnasia a la hora de manejarse cotizando públicamente.
El Banco Macro sufrió una estampida de ventas, sin embargo, el grupo de control dispuso una significativa suma para comprar parte de sus acciones, en el corto plazo lleva recomprado el 1% de su capital, si no hubiera llevado adelante este programa, la cotización del Banco Macro estaría mucho más abajo en precios, en resumen, el grupo de control le puso el pecho a la baja.
El Grupo Financiero Galicia, también sufrió una salida de capitales, y a pesar de ser una empresa que hace años que cotiza en bolsa, no pudo detener la estampida.
En resumen, Grupo Superville es el banco que tiene mejor relación precio utilidad, y mejor relación valor de mercado versus patrimonio, en los últimos 12 meses el banco duplico su patrimonio neto, compro Invertir On Line y diseña su plan estratégico, es un papel para comprar y esperar. No nos caben dudas que a mediano plazo los tres bancos mejoraran en precios, pero hoy el mercado tiene abierta heridas, y hay que dejar que se curen solas, y el tiempo es el que mejor cura las heridas.
La solvencia de los bancos no está bajo discución, la baja de títulos públicos argentinos, la fuerte suba de la tasa de interés y la menor demanda de créditos impactaron en la hoja de balance, sin embargo, nuestros bancos están muy baratos si los comparamos con los bancos de Brasil, por ejemplo, el Banco Itau vale U$S 63.000 millones y tiene una relación precio utilidad de 12 años, y su relación con el patrimonio de 2,18 veces. El Banco Bradesco vale U$S 46.405 millones y tiene una relación precio utilidad de 12 años. Salvando las distancias, el Grupo Financiero Galicia vale U$S 3.620 millones, el Banco Macro U$S 2.939 millones y el Grupo Superville vale U$S 557 millones. Nuestro mercado tiene muchísimo por crecer.
Conclusión general.
1) El gobierno nacional no tiene una regla monetaria y cambiaria, solo tiene una regla fiscal. Mientras no fije y mantenga en el tiempo una regla, el mercado no se cansará de comprar dólares, porque hoy desconfía de lo que realiza el gobierno en materia de política económica.
2) El gobierno puede conseguir un crédito, pero billetera no mata galán en economía. El mercado necesita tener reglas claras para crecer, y hoy no las tiene. Un crédito es como un placebo, calma hoy, pero el dolor vuelve mañana.
3) El presidente debe trabajar en coordinar mejor a su equipo económico. Las políticas se siguen dictando desde la jefatura de gabinete de Marcos Peña, el ministro de economía Nicolas Dujovne está subordinado a lo que indiquen los comisarios en materia economía que son Mario Quintana y Gustavo Lopetegui. Luis Caputo en el Banco Central esta descoordinado, solitario y anda a los ponchazos. Emilio Basavilbaso es el titular del Anses y maneja un fondo de U$S 62.000 millones, que trabaja como el llanero solitario.
4) Nunca son parte de la solución, los que fueron parte del problema. La economía argentina fue manejada en los últimos 3 años por la jefatura de gabinete, la expresión más cabal de lo que planteamos se dio el 28 de diciembre pasado, y a partir de dicha fecha se sucedieron una serie de eventos inéditos, que nos llevaron a la situación actual, y nunca en la historia económica se hicieron pronósticos tan desacertados, dado que permanentemente se cambió la política económica o monetaria a llevar adelante.
5) Comenzamos el año proyectando una inflación del 15% anual, nosotros advertíamos una inflación no menor al 25% anual. El gobierno y nosotros nos equivocamos, a poco de andar, la inflación se descontrolo y hoy se proyecta una inflación del 37% anual.
6) A principio de año alertamos que venía una gran recesión, producto de la sequía del campo. El gobierno no solo que soslayo este problema, cuando lo reconoció no tomo dimensión de la caída de actividad que se venía para los meses de julio de 2018 a marzo de 2019.
7) El gobierno no tuvo un buen diagnóstico de los problemas, se quedó sin financiamiento externo, y pretende salir del laberinto sin un plan monetario y cambiario. Así vamos al garete, mi pronóstico, es que, al no haber política clara, es imposible hacer un pronóstico. El dólar en un año subió el 80,5%, es hora que el gobierno tome nota, y corrija lo que no funciona, de lo contrario el escenario económico será de terror. Ayer muchos diarios de tirada nacional, no tenían en su portada el tema económico, ¿raro no?