Salud

Cáncer de piel: explican el método ABCDE para el autocontrol de lunares y cómo prevenir el melanoma durante todo el año

Desde el Colegio de Farmacéuticos recordaron que los rayos UV también dañan la piel en invierno y brindaron recomendaciones para prevenir el melanoma. La farmacéutica Agustina Del Piano explicó cómo aplicar el método ABCDE para detectar señales de alerta en los lunares y cuándo consultar al médico.

Si bien las bajas temperaturas hacen que muchas personas dejen de lado los cuidados frente al sol, desde el Colegio de Farmacéuticos recordaron la importancia de mantener las medidas de prevención durante todo el año para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de piel, especialmente melanoma.

La farmacéutica Agustina Del Piano explicó que uno de los errores más frecuentes es creer que el daño solar solo ocurre en verano o cuando la piel se enrojece.

«La piel puede sufrir daños aunque no se vea enrojecida. El enrojecimiento es la manifestación más visible, pero los rayos ultravioleta modifican el material genético de las células de la piel y pueden favorecer la aparición de cáncer», señaló.

Asimismo, advirtió que los rayos ultravioletas atraviesan las nubes, por lo que incluso en días fríos o nublados es necesario protegerse del sol.

En relación con las camas solares, Del Piano indicó que el bronceado artificial también implica riesgos para la salud. Explicó que estos equipos utilizan rayos ultravioletas artificiales que pueden resultar incluso más dañinos que la exposición al sol.

La profesional también llamó la atención sobre una falsa creencia vinculada a las personas de piel morena. Si bien cuentan con una mayor protección natural, aclaró que igualmente pueden desarrollar cáncer de piel y que, en muchos casos, los diagnósticos se realizan más tarde debido a que se subestima el riesgo.

Otro de los aspectos destacados fue la importancia de controlar periódicamente los lunares. Para ello, recomendó aplicar el método ABCDE, una herramienta sencilla que puede realizarse en el hogar para detectar signos de alerta.

La letra A corresponde a la asimetría, observando que ambas mitades del lunar sean similares. La B hace referencia a los bordes, que deben ser regulares y bien definidos. La C corresponde al color, que debe ser uniforme; la presencia de distintos tonos puede ser un signo de alarma. La D indica el diámetro, recomendando controlar especialmente aquellos lunares que superen los 6 milímetros. Finalmente, la E representa la evolución, es decir, cualquier cambio de tamaño, forma o color.

Del Piano remarcó que ante cualquiera de estas señales es fundamental consultar a un médico para una evaluación.

Finalmente, recordó que el uso de protector solar debe mantenerse durante todo el año, aplicándolo correctamente y renovándolo cuando corresponda. Además, recomendó evitar la exposición al sol durante los horarios de mayor intensidad de radiación, ya que la prevención continúa siendo la principal herramienta para disminuir el riesgo de cáncer de piel.