Sorpresiva resolución del juez Benjamín Révori.
El Juez Révori considera que no hay riesgo procesal. De este modo, quedaron en libertad los 16 involucrados en la megacausa de la estafa millonaria que perpetró la presunta asociación ilícita a través operaciones inmobiliarias apócrifas.
La megacausa en la que están involucrados escribanos, abogados y hasta un médico entre los 16 imputados, consta de operaciones de apropiación de inmuebles urbanos y rurales mediante documentación falsa e involucrando a personas mayores o fallecidas sin herederos. Se presume que por medio de esta serie de maniobras, la banda se alzara con una cifra millonaria que ronda entre los 500 y 1.000 millones de pesos.
En el día de ayer (segunda jornada de audiencias) se realizaron dos nuevas imputaciones a las 14 del jueves, en el marco de esta causa que se tramita en los Tribunales de Venado Tuerto. Las acusaciones recayeron sobre el venadense Juan Carlos Rullo y en el contador porteño Walter Díaz Franco. Franco, solicitó acogerse a la figura del arrepentido y según el fiscal Matías Merlo, pasó a ser una figura clave de esta causa en la que también está comprometido el escribano de Armstrong , Angel Moreale, cliente del estudio jurídico Rossini Pirchi.
Por estas horas se estaban llevando adelante las audiencias en las cuales se esperaba la imposición de medidas cautelares para los implicados, salvo para quienes ya habían recuperaron la libertad: Milena Fischer (empleada del estudio presidido por Antonio Di Benedetto, abogado sindicado como el jefe de la asociación ilícita) y a Juan Carlos Rullo, por razones de salud.
La culminación de la ronda de audiencias estaba prevista para las 10 de mañana domingo, luego de que se prorrogara el plazo, ya que las 72 horas previstas por ley se cumplían hoy a las 7 de la mañana. Sin embargo, hace unos minutos, el juez Benjamín Révori acaba de otorgarle la libertad a la totalidad de los imputados por considerar que no existe riesgo procesal.
La decisión del juez fue: libertad para todos los imputados con reglas de conducta. Los involucrados no deben tener contacto entre sí y quedan obligados a presentarse a firmar todos los miércoles.