Sandra Gobbo junto a su marido conservan una pequeña parcela y resisten desde hace años el accionar de la fundación Honorio Bigand que ya ha logrado vender tierras.
El juez Sergio Verdura ya resolvió el desalojo. La familia Marinucci-Gobbo viene sosteniendo que no se respeta el legado cuya voluntad era favorecer en esas tierras la actividad agropecuaria familiar y en caso de venta, que tuviesen prioridad los arrendatarios. Esto nos decía Sandra Gobbo en la mañana de Informadísimos.