El delta no cesa de sufrir el deterioro medioambiental, con máquinas trabajando ilegalmente que cambian el curso del agua y fiestas clandentinas que están prohibidas y sin embargo se hacen y promocionan.
Los ambientalistas denuncian y un funcionario municipal de Victoria los trata de soplones. Por otra parte, la ley de humedales que volvió a estancarse en su tratamiento. Pablo Cantador de “El Paraná no se toca” dialogó con radio Ibiza 89.5 donde abordó la problemática.