Tras el anuncio del Gobierno nacional de eliminar las retenciones a las exportaciones agrícolas hasta el 31 de octubre de 2025, o hasta alcanzar una liquidación de 7.000 millones de dólares, distintos actores del sector expresaron su postura.
Miguel Peteta, dirigente de la Federación Agraria de Villa Eloísa, sostuvo en diálogo con Punto de Noticias que la medida “es muy buena, pero debería ser definitiva para que la Argentina tenga ingreso genuino de dólares”.
El referente señaló que la decisión perjudica a los pequeños productores que ya vendieron su cereal y no cuentan con stock, mientras que los más grandes todavía tienen granos guardados. Además, advirtió que muchos agricultores no venderán todo porque suelen utilizar el cereal como herramienta de canje para insumos o como resguardo frente a la inestabilidad económica.
“Los que más se van a beneficiar son los exportadores que tienen mucha soja comprada sin liquidar. El campo está agradecido, pero no debería ser transitoria”, remarcó Peteta.
En cuanto al impacto en los precios, el dirigente consideró que la liberación de los derechos de exportación no presionará a la baja y opinó que la medida tiene un trasfondo preelectoral. “La solución al campo sirve si las retenciones se eliminan de manera definitiva, porque eso te da lugar a proyectar”, afirmó.
Por otro lado, señaló que no cree que la medida genere un cambio profundo en la matriz productiva, aunque advirtió que la soja lejos de los puertos perdió rentabilidad, lo que incentivó una mayor siembra de maíz y a lo mejor podría modificar en parte la planificación sobre el trigo pero lo ve poco probable.
Desde las Bolsas de Cereales y de Comercio también reclamaron previsibilidad tributaria y destacaron el impacto productivo de la reducción impositiva anunciada por el Gobierno.