El Gobierno nacional dispuso que no se cobrarán retenciones a los granos hasta el 31 de octubre o hasta que se concreten Declaraciones Juradas de Exportación por un total de 7.000 millones de dólares, lo que ocurra primero. La medida busca generar una mayor oferta de dólares tras varios días de suba que llevaron la cotización oficial a $1.515 y provocaron pérdidas superiores a 1.100 millones de dólares en las reservas del Banco Central.
El vocero presidencial Manuel Adorni explicó que el objetivo de la medida es “generar mayor oferta de dólares durante este período” y destacó que la decisión alcanza a la soja, el maíz, el trigo, la cebada, el sorgo y el girasol.
Carlos Castagnani, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), calificó la eliminación transitoria de las retenciones como “una sorpresa” y recordó que se trata de “un reclamo histórico del sector”. Si bien señaló que la medida tiene fecha límite, indicó que podría incentivar la venta de granos y evidenciar la carga impositiva que representa para los productores.
Según Castagnani, el impacto sobre la liquidación de divisas dependerá de cada productor, ya que muchos reservan parte de su cosecha para afrontar compromisos hasta la próxima campaña. Además, una porción significativa del stock de granos ya está en manos de exportadores, quienes podrían aprovechar la medida para aumentar las operaciones y, por ende, la oferta de dólares en el corto plazo.
El decreto oficializó la baja de retenciones al 0% para granos y subproductos hasta el 31 de octubre o hasta alcanzar las ventas por 7.000 millones de dólares. Los exportadores beneficiados deberán liquidar al menos el 90% de las divisas generadas por las operaciones en un plazo máximo de tres días hábiles desde la presentación de la Declaración Jurada de Venta al Exterior (DJVE). El cumplimiento de estos requisitos es obligatorio; en caso contrario, se deberá abonar la alícuota vigente antes del decreto y se quedará temporalmente excluido del régimen.
El Banco Central, la Secretaría de Agricultura y la Agencia de Recaudación y Control Aduanero quedan facultadas para dictar normas complementarias que aseguren la correcta implementación de la medida. La normativa entró en vigor al día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial y abarca los principales granos, incluyendo soja, trigo, maíz y sus subproductos procesados.
La medida se suma a experiencias previas de bajas temporales de retenciones implementadas meses atrás para el sector agroindustrial y las economías regionales, con el objetivo de ajustar la política fiscal a la coyuntura cambiaria y fomentar la entrada de divisas al sistema financiero.