La Ciudad

Preocupación en el comercio provincial: cambios de hábitos, caída de ventas y altos costos de alquiler

Marcelo Maciel, presidente de la Asociación de Entidades Empresarias del Sur Santafesino (Addessa), se refirió a la compleja situación que atraviesa el comercio en la provincia de Santa Fe. En declaraciones recientes, advirtió sobre cambios profundos en los hábitos de consumo y la fuerte retracción de ventas que impacta a diversos sectores.

Maciel explicó que actualmente se observa un marcado reemplazo de primeras marcas por segundas marcas, tanto en supermercados como en los rubros de indumentaria y calzado. “Es algo muy notorio”, indicó, reflejando la pérdida de poder adquisitivo en amplios sectores de la población.

En cuanto al comportamiento del consumidor, desde el sector supermercadista se destacó que en los primeros quince días del mes se produce un “boom” de compras, mientras que la última semana muestra una fuerte caída en las ventas. Además, durante esa primera quincena, se intensifica la sustitución de productos de primeras marcas por alternativas más económicas. Según datos aportados, la baja en las ventas por unidad ronda entre el 10 y el 15%.

Otro dato revelador es que el 80% de las operaciones comerciales se realizan con tarjetas o billeteras virtuales, mientras que solo el 20% se efectúa en efectivo, generalmente aprovechando promociones específicas.

Maciel también expresó su preocupación por el impacto en el sector industrial, particularmente en la industria metalmecánica. Señaló que hay numerosas empresas atravesando procesos de reestructuración que han afectado zonas como San Nicolás y Arroyo Seco, con reducción de personal y suspensiones. En Villa Constitución, el caso de Acindar es uno de los más críticos, afectando además a talleres tercerizados y proveedores de servicios.

En relación al sector del acero, explicó que muchas empresas han dejado de fabricar localmente para importar acero y producir alambres, clavos y otros productos, lo que también repercute en la pérdida de mano de obra nacional. Una situación similar atraviesa la industria de la indumentaria, donde empresas que antes fabricaban sus propias telas ahora las importan, reduciendo así la producción y el empleo local.

Finalmente, Maciel se refirió al impacto de los altos alquileres en locales comerciales. Señaló que persiste una elevada carga para el sector, lo que ha provocado el traslado de muchos comercios desde zonas céntricas a áreas más periféricas, aunque los costos continúan siendo significativos.

“La situación es compleja en todos los rubros del comercio y la industria. El mercado está profundamente transformado y el impacto sobre la producción y el empleo es evidente”, concluyó.