En la tarde de ayer, un fenómeno meteorológico de corta duración pero de rápido desarrollo afectó a la ciudad, dejando importantes daños en el sector Este. En pocos minutos, la intensa caída de agua, la caída de piedra y las fuertes ráfagas de viento provocaron la caída de numerosos árboles y ramas de gran porte, que impactaron sobre viviendas, vehículos y dejaron varias calles completamente obstruidas.
El Cuerpo de Bomberos Voluntarios trabajó intensamente con dos dotaciones y atendió más de 15 intervenciones en distintos puntos del área afectada. Las tareas incluyeron la remoción de árboles, despeje de accesos, verificación de daños y asistencia a vecinos cuyos inmuebles resultaron comprometidos.
El operativo se desarrolló en forma coordinada con personal municipal, lo que permitió acelerar la limpieza y restablecer la circulación en las zonas más complicadas.
Pese a la magnitud del evento y los daños materiales ocasionados, no se registraron personas lesionadas.