Se concretó el deseo largamente manifestado por el Padre Renaldo Ferrero. Es consabido que su intención era que sus restos tuvieran sepultura definitiva en el interior de la Parroquia San Pedro de Cañada de Gómez. Finalmente eso se concretó en la tarde de ayer alrededor de las 18.00 hs.
Por consiguiente se procedió al traslado desde el cementerio local hasta la parroquia en cuyo patio está emplazado el catafalco que será el destino final del cuerpo del religioso.
Con la presencia de la Intendenta Stella Clérici y muchos de sus colaboradores además de un grupo de feligreses que se dio cita para esta despedida simbólica, se cumplió con el anhelo que Ferrero manifestará en vida repetidas veces de manera inequívoca.