En su micro de salud, el doctor Daniel Buljubasich (MP 8641) abordó una problemática creciente: la adicción al teléfono celular y sus consecuencias, tanto físicas como mentales.
Aunque la mayoría de las personas niega ser adicta, las cifras pintan otro panorama. Hoy, el uso promedio diario del celular supera las 4 horas y media (4 horas y 37 minutos), con alrededor de 60 consultas al día. “Siempre nos justificamos diciendo que es por trabajo o por la necesidad de contestar algo, pero en general son excusas que encubren nuestro grado de dependencia”, señaló Buljubasich, quien advirtió que esta adicción ya representa un verdadero problema de salud.
Entre los efectos físicos mencionó dolor de cuello y espalda, fatiga visual y alteraciones permanentes en la columna cervical. En el plano mental, la lista incluye trastornos del sueño, ansiedad, depresión, problemas de atención, aislamiento social y síntomas similares a otras adicciones conductuales como la ludopatía, incluyendo deseo intenso de uso, dependencia y síndrome de abstinencia.
Para enfrentar este problema, el médico recomendó medidas concretas: dejar el celular fuera del dormitorio, reducir notificaciones, usar la pantalla en blanco y negro, quitar las aplicaciones más adictivas de la pantalla principal y aprovechar herramientas como “Bienestar Digital” para medir el uso. También destacó la importancia de pasar tiempo al aire libre y en contacto con la naturaleza.
Buljubasich remarcó que, aunque suele pensarse en los niños como principales afectados, el problema se origina en gran medida en los adultos, quienes terminan introduciendo a los más pequeños en esta dependencia. “Es una adicción subestimada, que merece una seria evaluación”, concluyó.

