Martín Panigatti, padre de un joven de 19 años de Armstrong, habló con Punto de Noticias y relató el calvario que, según denunció, atraviesa su hijo desde hace aproximadamente tres años, a raíz de reiterados episodios de violencia y hostigamiento.
De acuerdo con el relato de Panigatti, el primer episodio de gravedad ocurrió en julio de 2024, cuando su hijo habría sido interceptado por un grupo de personas, golpeado y despojado de su motocicleta. El padre señaló que uno de los presuntos agresores fue detenido, aunque recuperó la libertad pocas horas después.
Según contó, esa misma noche, la persona señalada como agresora habría realizado una celebración junto a familiares y amigos para festejar su liberación.
Desde entonces, Panigatti asegura que los episodios de hostigamiento y violencia se repitieron y que existen múltiples denuncias relacionadas con estos hechos. El padre también sostuvo que la persona señalada como principal agresor habría sido denunciada por otras familias e incluso mencionó actuaciones vinculadas al Municipio de Armstrong.
La última agresión
El episodio más reciente ocurrió, según el relato de Panigatti, cuando su hijo había salido junto a un amigo y, luego de pasar por un cajero automático para comprar unas gaseosas, se encontraron con el joven al que la familia señala como agresor.
Según explicó, primero comenzó una agresión contra el acompañante y posteriormente se sumaron otras personas, hasta conformar un grupo numeroso. Ambos jóvenes habrían sido golpeados brutalmente y, de acuerdo con el padre, incluso recibieron patadas en la cabeza.
Panigatti destacó que su hijo llevaba colocado el casco, elemento que, según su apreciación, habría evitado consecuencias todavía más graves. También aseguró que durante el episodio les sustrajeron el dinero que llevaban.
“Si no hubiese estado el compañero, podría haber pasado algo mucho más grave”, expresó el padre, visiblemente conmovido durante la entrevista.
El reclamo de la familia
Panigatti manifestó su preocupación por el estado actual de su hijo, quien, según contó, permanece prácticamente encerrado por temor a nuevos episodios. Además, señaló que todavía presenta fuertes dolores producto de la última agresión y que debe recibir medicación inyectable para controlar las molestias.
El padre cuestionó la respuesta judicial frente a las denuncias y aseguró que hace algunos meses se presentó ante la Fiscalía, donde aportó datos e identificó con nombre y apellido a la persona que señala como responsable de los hechos.
“¿Qué pasa con la Justicia?”, se preguntó Panigatti, quien pidió que se adopten medidas para proteger a su hijo y evitar que los hechos de violencia vuelvan a repetirse.
El caso tomó además repercusión fuera de Armstrong luego de que distintos medios nacionales se hicieran eco de la situación. Panigatti contó que, después de esas publicaciones, comenzó a recibir mensajes de personas preocupadas por la integridad de su hijo.
La familia reclama ahora una intervención que permita esclarecer las agresiones denunciadas y garantizar la seguridad del joven, mientras aguarda respuestas de la Justicia.